Para quienes piensan que viajar a Australia desde Chile con 12 maletas y un cabro chico de un año y 4 meses es fácil, SE EQUIVOCAN!!! Es más dificil aún cuando las cosas no salen como uno las programa.
Nuestro viaje a Australia creo que es la mejor talla que nos ha pasado en la vida. El itinerario inicial era viajar el Sábado 25 de septiembre a las 23:10 desde Santiago a Auckland (Nueva Zalenda) y después a Brisbane (Australia), llegando a Brisbane a las 7:00 de la mañana del Lunes 27 de Septiembre, ¿lindo no? ¡¡¡PERO NO FUE ASI!!! Efactivamente, salidos de Santiago el 25 de Sept a las 23:10, todo iba bien hasta que miré el mapa que muestra la ruta del avión, cuando la miro me doy cuenta que vamos a la altura de Coyhaique, todo bien me dije, vamos a llegar a la altura de Nueva Zelanda y de ahí dejaremos la costa para adentrarnos al Pacífico, y de pronto el mapa muestra al avión devolviéndose al norte, pensé que el mapa estaba malo, pero no, el capitán dijo que debido a un desperfecto con los extintotes el avión debía volver a Santiago y que el vuelo se retomaría el Domingo a las 4 de la tarde. La gente empezó a ponerse nerviosa, en todo caso si la falla hubiera sido grave, ¿lo dirían? ¿y quién no te dice que la falla en realidad fue grave y le bajaron el perfil? Bueno, el cuento es que mientras algunas personas decían ¡Oh, estamos en peligro! yo decía: ¡Tengo que bajar esas 12 maletas y subirlas de nuevo! Todo mal.
Llegamos de vuelta a Santiago y tuvimos que bajar TODAS las maletas, la parte buena es que íbamos a alojar en el Sheraton, la parte mala es que llegamos allá a las 6 de la mañana. Miren esta foto cuando sacamos las maletas del aeropuerto.
Así quedamos en el Sheraton.
A la mañana siguiente llamé a mi viejo y me fue a buscar con mi vieja el Sheraton para llevarnos nuevamente al aeropuerto, no estaba ni ahí con llegar último a la fila con 12 maletas.
Salidos para Auckland a las 4 de la tarde. El vuelo en general fue bueno. Felipe escuchaba a Barney con sus audífonos.
Y yo veía películas y el mapa para saber dónde íbamos.
En este viaje pasa algo muy raro, como viajas el poniente, persiques al sol, por lo tanto casi todo el viaje fue de día, de repente pasas la "línea del cambio de día" (busquen en google si no cachan) ya es Lunes y no te diste cuenta, llegamos a Auckland a las 10 de la noche del 27 de Septiembre.
Como tuvimos que salir de Santiago al día siguiente, adivinen, perdí la conexión a Brisbane. Nuestro nuevo vuelo saldría el Martes 28 a las 4 de la tarde de Auckland, LAN se pondría con un hotel.
Cuando íbamos a ingresar a Nueva Zelanda ocurrió lo impensado, retuvieron a la Sandra porque era Colombiana y necesitaba una visa para ingresar a Nueva Zelanda, todo mal! nos hicieron esperar un par de horas. A todo esto nuestras maletas deberían irse directamente al vuelo de Brisbane, mientras la Sandra estaba esperando fui a ver si estaban las maletas (que no esperaba encontrar), llegué a las cintas transportadoras y encontré el coche con la silla del auto, me dije, menos mal que el resto de las maletas se va directamente a Brisbane, no voy a tener que llevármelas a Auckland, CUEEECK!!!! empezaron a aparecer cada una de las maletas, NOO!!!!! Al final las amontoné y le pedí a un loko que me las cuidara, todo mal porque si salía con las maletas no podía volver por la Sandra ni Felipe. PLOP! Volví donde estaba la Sandra y Felipe se había cagado, nada raro para un niño de un año, la cuestión es que no quedaban pañales y tuve que ir a buscarlos a las maletas. Parece fácil, el problema es que cada una de las maletas tenía dos candados y no sabíamos en qué puta maleta estaban el resto de los pañales. Después de como 40 minutos abriendo candados y maletas, finalmente los encontré y volví donde la Sandra, pero cuando llegué me dijo ¡encontré un pañal en el bolso! A esas alturas opté por reírme, no había nada que hacer. Después de un rato el oficial de inmigraciones nos dio el paso ya que teníamos visa de residencia permanente en Australia y podíamos ingresar a Nueva Zelanda, nos pidió disculpas por el tiempo perdido, a esas alturas eran las 12 de la noche, al final tuvimos que dejar las maletas tiradas ahí y no pasar por la aduana.
La parte buena es que conoceríamos Auckland y nos alojaríamos en un hotel 5 estrellas que se llama "Sky City" (
http://www.skycityauckland.co.nz/). Al otro día nos levantamos temprano, hicimos las llamadas de teléfono de rigor y nos fuimos a conocer la "Sky Tower". Miren las fotitos que nos sacamos.
Después de ir a la torre nos fuimos al aeropuerto de Auckland. Cuando llegamos la sorpresa fue mayúscula, se habían perdido las maletas, después de como una hora aparecieron en una de las bodegas de Air New Zealand, el susto pasó. Con el alboroto nos cambiaron los asientos, la Sandra quedó con el Felipe en la fila 21 y yo en la 8. Al final nos cambiaron los asientos y tuve que llevar todo el equipaje de mano a la fila 8, dejé una maleta en el suelo y casi se cae una azafata. Imagínense, todo lo que había pasado y ni siquiera habíamos llegado a Australia.
Cuando llegamos fuimos recibidos como el forro por una oficial de inmigraciones, vieja pesada. El caos llegó cuando tuvimos que llevar las maletas a la aduana, al final nos abrieron como el 80% de las maletas. A esas alturas ya estabamos entregados, por lo menos ya estabamos en Brisbane, daba lo mismo.
Salimos del aeropuerto y estaba Carlos, nuestro amigo peruano, él y su esposa Claudia nos recibieron en su casa. Les estamos muy agradecidos.